El Día Internacional del Hombre, celebrado cada 19 de noviembre, es una oportunidad para reflexionar sobre los desafíos y retos en esta etapa de la vida. Nunca es tarde para construir una visión más inclusiva y saludable. Sigue leyendo.

Por Redacción HEP

Uno de los aspectos menos explorados es la manera en que los hombres al llegar a la tercera edad, reinterpretan su masculinidad y el impacto que esto tiene en su salud física y mental. 

Masculinidad tradicional y sus efectos 

La masculinidad tradicional ha estado históricamente vinculada a la fortaleza, la autosuficiencia, la capacidad de proveer y el liderazgo en el hogar.

Sin embargo, estas expectativas pueden ser desafiantes en la tercera edad, cuando los hombres enfrentan cambios físicos, jubilación, pérdida de seres queridos y, en algunos casos, problemas de salud.

Un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los hombres de 60 años y más tienen más probabilidades de sufrir aislamiento social que las mujeres de la misma edad.

Esto se debe, en parte, a que los roles tradicionales han fomentado una menor expresión emocional y redes de apoyo más limitadas. Este aislamiento contribuye a mayores tasas de depresión y ansiedad en hombres mayores.

Además, las estadísticas globales muestran que la tasa de suicidio entre hombres mayores de 70 años es alarmantemente alta en comparación con otros grupos demográficos.

Según datos del informe Global Health Estimates de la OMS, en países de ingresos altos, los hombres mayores tienen tasas de suicidio casi tres veces superiores a las mujeres mayores, lo que subraya la importancia de abordar estas cuestiones desde un enfoque de género.

Hombre en consulta psicológica // Freepik

Hombre en consulta médica // Freepik

Redefinir la masculinidad en la tercera edad

Redefinir la masculinidad no implica abandonar completamente las características tradicionales, sino adoptar una perspectiva más inclusiva, flexible y saludable. Esto puede significar:

  1. Reconocer la vulnerabilidad como fortaleza: Hablar sobre emociones, aceptar ayuda y buscar apoyo psicológico son pasos cruciales para una vida más equilibrada y feliz.
  1. Crear conexiones significativas: Participar en grupos comunitarios, actividades intergeneracionales o redes sociales puede ayudar a combatir el aislamiento.
  1. Romper con estereotipos: La tercera edad ofrece una oportunidad para redefinir los propios roles, explorar nuevos intereses y priorizar el bienestar personal sin las presiones de los años laborales.
  1. Cuidar la salud física y mental: Enfrentar la vejez con una actitud proactiva incluye adoptar hábitos saludables, realizar chequeos médicos regulares y participar en actividades físicas adaptadas a la edad.

Historias de cambio y resiliencia

Muchos hombres de 60 años y más están rompiendo los moldes tradicionales.

Por ejemplo, se ha visto un auge en la participación masculina en actividades como el yoga, la meditación y la escritura creativa. Estas prácticas no solo ayudan a mantener la mente activa, sino que también desafían los roles convencionales de género.

Un ejemplo inspirador es el de hombres que se convierten en cuidadores principales de sus nietos o que dedican sus años de jubilación a trabajos comunitarios. Estas experiencias no solo redefinen la masculinidad, sino que también contribuyen al bienestar emocional y físico.

El impacto de las políticas públicas y la sociedad

La sociedad y las políticas públicas tienen un papel fundamental en este proceso. Algunos países están implementando iniciativas específicas para apoyar a los hombres mayores:

Programas de salud mental: En Australia, por ejemplo, el programa Men’s Sheds proporciona un espacio seguro para que los hombres mayores se reúnan, compartan experiencias y trabajen en proyectos comunitarios.

Campañas de sensibilización: Movimientos globales como el Movember han ayudado a visibilizar los problemas de salud masculina, incluyendo el cáncer de próstata y la salud mental.

Hacia una masculinidad más libre y saludable

Para los hombres mayores, redefinir la masculinidad es una oportunidad de liberarse de expectativas rígidas y adoptar una vida más plena, conectada y saludable.

Abrazar esta transformación no solo beneficia a los hombres mayores, sino también a sus familias y comunidades. Construir una visión más inclusiva de la masculinidad es un paso hacia un mundo más equitativo y compasivo para todos.